Más de cien motivos.

Como decirte, como contarte, que desde que he escuchado la canción más hermosa del mundo, no hago otra cosa que pensar en ti. En estos tiempos, en los que duelen las camas vacías y hay canciones que hablan de lo peor del amor a nosotros nos sobran los motivos para comenzar la función. Si cualquier jueves cobarde  volvieran los dragones, jugaremos al azar como ya nos enseñaron y compondremos más versos para las noches perdidas. Pero aquí, ahora, donde los ojos de gata entonan nuestros blues, disfrutamos de boleros y noches de boda, de mentiras y motivos, de bombones y aguaceros que no encuentran fin. Y si, sin duda; Pasaremos de todo, y no pasaremos de moda. Bailaremos juntos, cualquier cuplé.