Soy dos.


No eres tu, soy dos. El que solo quiere dormir a tu lado y el que pretende acostarse contigo. El que te pone y el que se desquita. El que disfruta del aquí y ahora. El que se fascina con tus virtudes y el que cada vez detecta tus defectos con mayor rapidez. El que te agradece que le hayas cautivado y el que no te perdonará cualquier tipo de cautiverio. 

/Texto de Risto Mejide/